Es el libro de la temporada. Si no has leído
50 sombras de Grey es porque lo has criticado de oídas y has decidido dedicar tu tiempo a cosas más constructivas. No te culpo. Pero yo soy muy de leer todas las
mierdas que se ponen de moda, y esta vez no iba a ser menos. Confieso que me mueven dos razones: la necesidad de descubrir cuál es el resorte que presionan y que hace que la gente se lance a lo lemming sobre un texto malo, y la puritita curiosidad.
Esta vez el libro de moda, el
It Book, no trae templarios ni vampiros, trae
sadomasoquismo. No me negaréis que como cambio es interesante. Hemos pasado de María Magdalena y los
vampiros brillantes a tipos que se atan con cuero y con esposas para zurrarse y darse gustito. Y gente que no leería un libro de Corín Tellado ni aunque le despellejaran la espalda a latigazos ha lucido orgullosa el libro en metros y lugares públicos varios. Esto despeja rápido la primera incógnita sobre su éxito:
el triunfo es del departamento de marketing, no de E.L. James.
Resumen del argumento: una universitaria normal, un poco pava, se enamora de un multimillonario al que le va el sado y que está un poco tocado de lo suyo. Con el tiempo, el poder del amor de la zagala lo cura de sus traumas.
No he avisado de los spoilers porque si has llegado hasta este blog probablemente dedujeras el argumento entero en la segunda aparición del muchacho, así que para qué.
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| Si la peli la protagoniza él, pienso ir a verla. |
¿Qué tiene de especial esta historia que no tengan otras? El detallito del sado. La estructura del libro se repite en toda la trilogía: capitulito que avanza la trama, capitulito sexual muy descriptivo. Y así, en bucle, hasta el final. Una de cal y otra de arena. Cuando digo 'muy descriptivo' estoy siendo muy generosa, porque el vocabulario de E.L. James (o quizás de su traductora, misterio) es muy, muy, muy reducido. Y os lo dice alguien que ha escrito 'muy' seis veces en un mismo párrafo.
El libro está escrito desde el punto de vista de la protagonista y somos testigos de sus reflexiones. Es un despropósito de principio a fin. El personaje principal es el típico personaje femenino de la chick lit y que dice muy poco de las mujeres en general: chicas jóvenes, de clase media, de inteligencia media, un poco pavas y/o torpes, morenas, generalmente buenas y un punto tímidas, con una errónea percepción de sus cuerpos y de su atractivo inspirada, cómo no, en los cánones de belleza habituales. Este punto me encanta porque casi siempre, en algún punto de la narración, se ponen un vestidaco, calzan unos tacones, y resulta que son pibones. El puto cuento del Patito Feo feat. La Cenicienta feat. Fue a por trabajo y le comieron lo de abajo. Cualquiera diría que este argumento lo ha arreglado Pitbull.
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| O él. |
Una de las razones por la que no me he atrevido a meterme con este libro antes es porque mucha gente a la que aprecio - y que me aprecia, misterios de la vida - ha leído y disfrutado el libro. ¿Cómo decirles a esa gente que el libro me ha parecido una basura para deficientes mentales y pretender que me sigan queriendo igual? Amo la literatura, pero esto es la vida real y no quiero que me retiren la palabra.
50 sombras de Grey es un libro para gente que no lee, o que lo hace pero no lee Literatura. En el caso concreto de este libro estamos ante uno de los peores y más pobres éxitos comerciales de los últimos años. Ya sabéis que yo no creo que calidad y popularidad tengan que estar reñidos, al contrario, me gusta que se casen y tengan hijitos, pero esta vez nos encontramos con el peor de los ejemplos posibles. El libro es malo con avaricia.
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| O este también. |
Es malo por:
- El lenguaje. Como ya he dicho, el vocabulario de E.L. James es limitadísimo. Limitadísimo nivel: instituto. Repite los mismos adjetivos hasta que te los aprendes de memoria.
- Las expresiones 'no verbales'. A los escritores nos dicen mucho eso de 'mostrar, no decir', y el recurso más práctico es describir las reacciones físicas de los personajes ante un estímulo X. Dicho de otro modo, el personaje A suelta una gracieta que al B le toca las pelotas, pero en vez de decirte que
le toca las pelotas te digo que 'arruga el labio superior y la aleta de la nariz'. Algo así pero bien hecho. Pues bien, existen una serie de reacciones comodín que vienen en el manual de I de Escritor y que son, a saber:
- apretar los puños
- fruncir el ceño
- sonreír (mis personajes sonríen mucho, por cierto)
- rechinar los dientes
- rascarse el culo
La última es broma, pero no lo es el hecho de que los personajes de James se pasan la mitad de la novela frunciendo el ceño, y la otra mitad
frungiendo. En la
lectura en directo de Norma Jean la redactora se tomaba un chupito cada vez que Anastasia fruncía el ceño. Creo que ahora está en alcohólicos anónimos.
- Los personajes. No tengo ningún problema con los arquetipos, a mí me gustan. Son una herramienta muy útil para establecer las reglas del juego en un pispás. Ya luego iremos desarrollando a los personajes por el camino. Sin embargo, James no sólo elige los peores y más trillados arquetipos del mundo, sino que se las ingenia para empeorarlos (si lo piensas, también es un logro).
Repasemos juntos los personajes de este despropósito literario:
- Christian Grey: muy joven, muy rico y muy guapo, la triada de las Mejores Cualidades en un Hombre según parece. Que luego resulte ser enfermizo y posesivo, bailando a ratos con la paranoia y el maltrato psicológico es lo de menos: todas quieren un Grey en su vida. Pues ole tú. Personaje con una infancia traumática que desahoga en prácticas sadomasoquistas.
- Anastasia Steele: joven inexperta e insegura, presuntamente inteligente pero que no lo demuestra en ningún momento. Tiene una percepción de su imagen corporal que a medida que avanza el libro vemos que no se corresponde con la realidad. Esto es un clásico de este tipo de libros para chicas.
Los demás personajes son monigotes sin entidad.
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| Ni. Hablar. |
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El mensaje. Aunque no lo parezca, existen sadomasoquistas sin ningún problema psicológico. Gente que se divierte de una manera porque se aburre de otra.
La imagen que da la novela de estas prácticas sexuales es pobre y limitada. Como gente que sabe más que yo del tema ya se ha encargado de explicar
esto, no me meto en el jardín.
Por otra parte, ¿qué dice de las mujeres de hoy la popularidad de 50 sombras de Grey? He hablado largo y tendido con muchas mujeres que han amado la novela y estas son mis conclusiones:
- Todas creen que en el fondo están bien físicamente, pero necesitan que la sociedad se lo corrobore o no serán capaces de creérselo. Esto lo saco de la repetición del argumento del Falso Patito Feo.
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| ¡Este, este, este! |
- Están hartas de encargarse de todo, han vivido en sus carnes que el fracaso del feminismo clásico y en lugar de reformularlo, lo rehuyen. Ya basta de trabajar, cargar con los niños, limpiar la casa y estar estupenda, porque triunfar en los cuatro aspectos es extenuante y prácticamente imposible. Agota las energías de cualquiera y las deja sin tiempo para nada más. Podemos estar más o menos de acuerdo, pero lo cierto es que así es la vida real de muchas mujeres. Por eso, estas fantasías donde un Deus ex machina en forma de macizo aparece y les dice que son preciosas y ponen a su disposición todo el dinero del mundo para que puedan hacer lo que les da la gana, les dan la vida.
- Están sexualmente insatisfechas. Y ojo, esto no tiene por qué ser necesariamente debido al gachó que tengan al lado sino a la bipolaridad sexual de esta sociedad. Esto se observa muy bien en determinados sectores demográficos. Los hombres quieren a la madre y la puta, pero no se puede ser la madre y la puta. Esta mentira gordísima está grabada a fuego en la mente de muchas mujeres, y en el día a día muchos, quizás sin quererlo, contribuyen a esta idea. ¿O no habéis escuchado nunca aquello de 'tías para follártelas y tías para presentarle a tus padres'? Porque yo sí. Esta idea provoca que muchas mujeres no se atrevan a más.
Sin embargo, nada de lo que he expuesto aquí responde a la pregunta final: ¿
por qué este libro lo ha petado y no otro, si hay cientos, miles, que pecan de todo lo que he puesto aquí hoy? Aquí entra ya la mística de la vida: suerte, destino, azar, la diosa Fortuna... Yo me inclino por
una muy buena campaña de marketing que ha sabido aprovechar el puntito picarón y lo ha envuelto en sedas grises (todo el mundo sabe que el gris es el color más elegante).
Por si acaso alguno no lo sabe,
el sexo no es algo nuevo en literatura. La historia de la literatura está
saturada de historias guarras para leer al gusto, y que pertenezcan a 'la historia de la literatura' no quiere decir que sean necesariamente difíciles de leer, que nos asustamos de nada. De hecho, a mí
50 sombras de Grey no me escandalizó porque había leído a Bukowski. Con el bueno de Henry Chinaski sí que flipé, y eso que leí mi primer encuentro sexual en un libro a los doce o trece años, en
La pirámide asesinada de Christian Jack (ahí si que se me cayeron los palos del sombrajo). ¿
50 sombras de Grey? Anda y pásame
Trópico de cáncer.
DISCLAIMER: Lo del retraso mental es un insulto tan gratuito como deliberado para marcar la exageración, que nos conocemos y luego os tomáis todo a la tremenda.